sábado, 10 de junio de 2017

Curiosas estatuas de Bratislava

La capital de Eslovaquia no tiene una cantidad significatica o remarcable de estatuas, sin embargo quienes hayan conocido esta ciudad, la recordarán por ellas, ya que son de lo mas curioso.

Como la ciudad siempre fue poco visitada y guardaba la mas grises de las impresiones, el gobierno decidió colocar algunas en el casco histórico de Bratislava tras años de dominio Comunista, con el fin de dotar de personalidad propia a la urbe.
Pese a que no son tan antiguas, hablan de la idiosincrasia del lugar. Con el paso de los años estas estatuas se fueron convirtiendo en uno de los atractivos indiscutibles de la ciudad, y por esa razón su ubicación figura en los mapas turísticos, y se alienta a encontrarlas.
La mas famosa de esas estatuas es la de Cumil. Se trata de un obrero que sale a la superficie por una alcantarilla para tomar un descanso en sus horas de trabajo. Desde entonces se lo acusa de Voyeurista por mirar a las chicas desde su posición de privilegio al ras del piso.
Esta foto corresponde a la espalda de Cumil, y desde este ángulo no se puede ver un cartel que dice "Men at work" (hombres trabajando), colocado allí tiempo mas tarde para llamar la atención de los peatones que continuamente tropezaban con el bronce de Cumil. Incluso perdió la cabeza en dos ocasiones.
La peculiar estatua se encuentra en la intersección de las calles Panská y Rybárska brána desde 1997, y es obra de Victor Hulík, un artista todoterreno nacido en esta ciudad, que destaca en varios ámbitos con sus trabajos, generalmente geométricos.
La historia cuenta que este soldado francés se enamoró de una enfermera eslovaca en una de las incursiones que hicieron las tropas de Napoléon a la ciudad. Se llama Hubert y podemos encontrarlo apoyado en un banco oyendo las conversaciones ajenas en el centro de la plaza principal del casco histórico de Bratislava frente a la embajada de Francia. Al día siguiente de la navidad de 1805 se había firmado justo al frente de este lugar el Tratado de Paz de Pressburg (antiguo nombre de Bratislava) entre Austria y Francia.
Esta estatua de bronce de tamaño natural es la mas fotografiada por los turistas.
La estatua del Schoner Naci (o el "bello Ignacio" en alemán) es otra que nadie quiere dejar de fotografiar. Se encuentra junto al Café Mayer de la plaza céntrica y da muestras de aquellas épocas en donde era común que los hombres vistan elegantes.
Se dice que el Bello Ignacio nunca pudo recuperarse de un amor no correspondido. Eso lo llevo a ser un mendigo que vivía de las limosnas de los pasantes, siempre llevó un frac con una alta galera, zapatos lustrados e impecables guantes blancos. Conocía a todos en la ciudad y se quitaba el sombrero para besar las manos de las damas. Esta escultura recuerda su alegría.

Al fondo podemos divisar la Fuente de Maximiliánova (o Roland fountain en inglés), desde donde la ciudad obtenía agua a partir del siglo XVI. La fuente lleva ese nombre por Maximiliano II de Hungría, quien ordenó la obra.
En la misma plaza del soldado de Napoléon y casi al frente de su banco, se encuentra desde 2006 este otro soldado en una garita, en el mismo sitio desde donde alguna vez, y durante siglos, se controlaba el ingreso a la ciudad que todavía no era conocida con el nombre de Bratislava.
Hans Christian Andersen, ciudadano ilustre de Copenhaguen, autor de famosos cuentos infantiles como "El patito feo", "El soldadito de plomo", "El traje nuevo del emperador", "Las zapatillas rojas", "La reina de las nieves", "El ruiseñor" y también de "La Sirenita",  tiene una estatua en su conmemoración en la calle Hviezdoslavovo de Bratislava desde 2006. La misma es obra del escultor eslovaco Tibor Bartfay.
El escritor danés pasó por aquí en un viaje camino a Istambul, justo en la misma época en la que se incendiaba el castillo de Devín. Tal como relata mas tarde, encuentra que este es el sector mas lindo de todo su viaje fluvial por el Danubio.
El Most SNP ("Puente de la Insurreción Eslovaca" o "Puente Ovni") se terminó de construir en 1972 tras 5 años de obras. Sus 431 metros de largo sobre el río Danubio lo convierten en el puente atirantado mas largo del mundo. Hoy en día este puente es la puerta de entrada al casco histórico de Bratislava, y lo primero que vemos tras cruzarlo es la Columna de la Peste sita aquí desde 1713. Las Columnas de la Santísima Trinidad pueden verse en otras ciudades del centro de Europa. Todas fueron hechas en agradecimiento a la Virgen por detener el avance de cada una de las epidemias de peste que asolaron a las distintas ciudades del continente.
Puede que la columna mas famosa sea la Petsäule (que podemos ver en Recorridos por el centro de Viena), pero la mas bonita es la que se encuentra en la Plaza de la Santísima Trinidad de Budapest (que podemos ver en El alma de Buda) .
La de Bratislava puede lucir menos importante pero tiene la particularidad de haber sido erigida con fondos juntados por los vecinos sobrevivientes, y no con el bolsillo de algún rey de turno, como sucede generalmente en este tipo de eventos.
La estatua de The Alchemist Shisha Bar no forma parte del patrimonio esculptórico de Bratislava, pero tampoco desentona. Sólo hay que mirar para arriba y los costados para darse cuenta que hay mucho para descubrir.

lunes, 5 de junio de 2017

East Side Gallery, un paseo obligatorio en Berlin

En unas pocas horas y sin previo aviso se levantó el Muro de Berlin. Ocurrió durante la noche del 12 de agosto de 1961, tras una desición de Erick Honecker, hombre fuerte de la RDA. De un día para el otro, la ciudad de Berlin, que desde finales de la Segunda Guerra Mundial  estaba dividida en 4 partes, amaneció con kilómetros de concreto que encerraba a los alemanes del este con el fin de "protegerlos" de los peligros del mundo occidental y capitalista. Lo llamaron de manera oficial el Antifaschistischer Schutzwall (muro de protección anti fascista).

La vida de los berlineses se vería afectada por décadas. Muchos no llegaron a verlo y murieron acostumbrados a esta frontera inter alemana que con dos muros paralelos de 45 kilómetros de largo, con una "zona de nadie" en el medio, dividía a una de las metropolis mas prometedoras y abiertas del planeta, y con otros 115 kilómetros la aislaba del resto de Alemania.

El Schandmauer (o "Muro de la verguenza" para occidente) contaba con 302 torres de vigilancia y un complejo sistema de seguridad en donde muchos perdieron la vida intentando buscar la libertad. 
La noche del 9 de noviembre de 1989 empezó a caer el Muro de Berlin de manos del propio pueblo, que con martillos, barretas, mazas y sogas intentaba borrar esta fea cicatriz de Berlin, símbolo de la Guerra Fría en tiempos con mucho aire de libertad.
Fue sabia la desición de guardar un pedazo de 1.3 kilómetros del infame Berlin Mauer como recuerdo de aquellos grises años. Gran parte del resto del muro fue regalado por el gobierno alemán a distintas instituciones de varios países, y es así como se puede encontrar partes del Muro de Berlin en Yokohama, Moscú, Sofía, Kingston o Pondok Petir en Indonesia.
Schmail Gimajew- East Side Gallery
El pedazo mas grande de muro fuera de Alemania se encuentra en Los Angeles, California, donde también hay diseminados otros 6 fragmentos en universidades e instituciones.
El resto se fue vendiendo con el correr de los años. Cada tanto uno se entera que se subasta algún pedazo, así es como hoy partes del muro también pueden ser encontradas en Guatemala City, Israel, Seúl, Bruselas, Madrid, Taipei, Londres y Cosford y tambén en San José de Costa Rica. Incluso hay un trozo en el Palacio San Martín de Buenos Aires, un edificio del Misterio de Relaciones Exteriores.
Ines Bayer y Raik Hönemann - East Side Gallery
El lado del muro que daba contra Alemania Occidental estaba intervenido con graffitis desde hacía décadas. Con el lado inverso del muro comenzó a pasar lo mismo apenas dejó de ser controlado, y antes de ser intervenido por los artistas cuyas obras cubren los remanentes del muro.
En una ciudad donde el arte callejero (o Street Art) está presente como en pocas urbes en Europa, no parece casualidad que la East Side Gallery sea la galería a cielo abierto mas grande del planeta. Para ello invitaron a 102 artistas que llegaron desde 21 países del globo para plasmar su arte en 103 inmortales y coloridos murales en uno de los puntos mas fotografiados de Berlin, y que además hoy goza del prestigio de ser un monumento nacional.
Johann Sparragus en el Muro de Berlin
La zona elegida para ello es la que corre paralela al río Spree, mas precisamente en la Mühlenstrasse zona de los barrios siempre bohemios de Friedrichshain-Kreuzberg (hoy fusionados), y muy cerca de Berlin Mitte, el centro histórico y financiero de la ciudad.
Tampoco parece casual el lugar, ya que la zona de Friedrichshain al este de la ciudad siempre se ha caracterizado por su rebeldía. Primero como barrio industrial fue bastión del comunismo en los años 20, y a partir de la caída del Muro de Berlin es el reducto predilecto del underground, los artistas, los Okupas (por ejemplo en la Rigaerstrasse) y por productoras de cine y música. El barrio también es elegido por los jóvenes, que encuentran aquí un sitio con mucha onda para vivir por unos pocos Euros al mes. Pero las cosas están cambiando y a pasos acelerados. Ya nada es como era antes en esta ciudad que se re inventa día a día.
En todo el barrio suceden movidas de todo tipo durante el año. El Volkspark Friedrichshain, un gran parque al sur del barrio es uno de los lugares preferidos de ocio de los berlineses durante los calurosos meses de verano. Aquí está la Simon Dach Strasse repleta de bares y restaurantes de todo tipo y para todos los bolsillos. Siempre es una buena opción para las noches, quizás luego de visitar algunos de los puntos mas emblemáticos de la ciudad y de este barrio en particular, como pueden ser el Museum am Checkpoint Charly (uno de los tres puntos de control con los que contaba el muro), la Frankfurter Tor, el Judisches Museum, y por supuesto el paseo por la East Side Gallery.
Era un día de invierno, y si bien aquí pueden hacer temperaturas de varios grados bajo cero, ese día asomaba el sol y estaba perfecto para un recorrido de algunas horas por la East Side Gallery. Había estado aquí antes en mas de una oportunidad, y quizás no hubiera vuelto a recorrer el lugar, pero estaba con mi novia en su primer visita a Berlin y no quería dejar de mostrarle este pedazo vivo de historia. Además algo nuevo siempre se aprende.
Conrad Shumann, el primer desertor de la DDR
Había visto alguna vez la famosa foto de Peter Leibing Allí se ve como Conrad Schumann, un soldado de 19 años de la Nationale Volksarmee salta por sobre los alambres de púa hacia el otro lado en un sector de la ciudad donde el muro aún no estaba construído. Sucedió el 15 de agosto de 1961, razón por la cual a Conrad Schumann se lo considera el primer desertor de la DDR.
Nunca se arrepintió de lo que hizo, pero alguna vez confesó que sólo se sintió verdaderamente libre a partir de noviembre de 1989, cuando la caída del muro era una realidad.
Esta caricatura lo recuerda, y es una de las mas emblemáticas de la East Side Gallery.
Menuda sorpresa me llevé cuando estaba parado allí, y ví en el muro mismo, junto a la tienda de regalos, la foto de una amiga mía vestida como soldado y promocionando la venta de un sello de la DDR para los pasaportes de los turistas interesados.
Entre los 102 murales de la East Side Gallery no podía faltar el de un Trabant, auto de culto y de los pocos que había en la era de la DDR. Cariñosamente la gente lo llamaba "Trabi". Estaba hecho de resina fenólica (un tipo de plástico), llevaba un motor de 2 tiempos. Se fabricaron casi 3 millones de ellos, y la fecha de entrega a los compradores podía superar los diez años de espera.
En el muro vemos una segunda versión de el beso entre los líderes de las desaparecidas repúblicas.
Dimitri Vrubel - Mein Gott hilf mir, diese Tödliche Liebe Zu überleben - East Side Gallery
Quizás la obra mas famosa de la East Side Gallery sea la conocida como Bruderkuss ("Beso entre hermanos"). En ella se que recrea a imagen y semejanza un beso fraternal que se dieron Leonid Brézhnev de URSS y Erich Honecker, líder de la RDA en junio de 1979, en conmemoración al trigésimo aniversario de la creación de la RDA. Al pié el título de la obra en ruso y mas abajo su traducción al alemán, donde se lée "Mein Gott hilf mir, diese Tödliche Liebe Zu überleben" ( Dios mío ayúdame a sobrevivir a este amor mortal). 

Al cumplirse 20 años de la caída del muro en 2009, la ciudad decidió llamar nuevamente a los artistas para una refacción de las obras que habían sido vandalizadas con los años. No todos aceptaron la invitación, así que se refaccionaron unas 40. El Bruderkuss (acaso la recreación de uno de los besos mas famosos de la historia) fue una de las obras que tuvieron que ser re intervenidas.
Moscow, China, Everywhere, Berlin - East Side Gallery
Atrás quedaron los tiempos de la Guerra Fría. La época en donde el mundo estaba dividido entre dos bloques compuestos por un occidente capitalista y un oriente comunista. Momentos de dos mundos antagónicos que se temieron entre sí, se enfrentaron y sufrieron por ello, y que tuvo al Muro de Berlin como uno de los mas grandes símbolos de esa separación.
Diagonale lösung des problems - Michail Serebrjakow - East Side Gallery
Alguna vez John Fitzgerald Kennedy había dicho que "era mil veces mejor un muro que cualquier guerra". Lo dijo pues EE.UU. estaba peleando desde 1955 contra los comunistas en Vietnam. Mientras tanto en Europa, la URSS controlaba los gobiernos de Alemania Oriental, Hungría, Polonia, Bulgaria, Rumania, República Checa, Albania y Yugoslavia.

Atrás quedaron los tiempos del famoso discurso de Kennedy aquel 26 de junio de 1963 cuando con motivo de los 15 años de bloqueo soviético sobre Berlin pronunció entre otras memorables y recordadas frases: "All free man, wherever they may live, are citizens of Berlin, and there fore, as a free man, take pride in the words Ich bin ein Berliner". 

El mundo estaba cambiando y la coexistencia pacífica entre ambos bandos se veía sacudida por una serie de acontecimientos. En Indonesia el General Suharto imponía en 1965 el Nuevo Orden y en sólo un año se cargaba con la vida de 500.000 simpatizantes del Partido Comunista. En 1967 durante la Guerra de los Seis Días la URSS apoyó militarmente a Egipto. En 1970 triunfaba en las elecciones de Chile el Partido Socialista de Salvador Allende (Marxista Comunista). Pocos años mas tarde, en 1974, el Derg (militares de bajo mando) derrocaba a Haile Selassie (un pro occidental), quien fuera el último monarca imperial de Etiopía. Mas tarde lo asesinaba. En Camboya se instalaba el genocidio de los Jemeres Rojos con su regimen Maoista, y de la mano de Pol Pot aniquilaba entre 1975 y 1979 a un tercio de la población. En Afganistán había una guerra civil. Rusia quería convertirla en otra de sus repúblicas socialistas. Unos 35.000 Muyahidines con Osama Bin Laden a la cabeza fueron financiados por la CIA de EE.UU.  e hicieron de esto un dolor de cabeza para los planes de Rusia. En Nicaragua el Frente Sandinista para la Liberación Nacional derrocaba al funesto dictador Anastasio Somoza y tras la revolución se quedaba casi once años en el poder. En Irán la Revolución derrocaba al shah Mohammad Reza Pahleví en 1979 e instauraba la República Islámica aún vigente. En muchos otros países del mundo ocurrían enfrentamientos armados entre las poblaciones civiles que simpatizaban con un bando u el otro.

En 1980 Ronald Reagan gana las elecciones y aprovechando el debilitamiento económico de la URSS en el período de Brézhnev, endurece la postura anti Comunista de los EE.UU. Primero se meten en la guerra civil en el Líbano. Mas tarde invaden la isla caribeña de Granada tras un intento de golpe de estado y derrocan una alianza cubano-soviética. Continúan en Nicaragua y financian a los Contras, esta vez para derrocar al Frente Sandinista.
Paralelamente la URSS sufría una de los peores dificultades económicas de la historia, y comenzaban los tiempos de la Perestroika (reestructuración económica) de la mano de Mijail Gorbachov.

El 12 de junio de 1987, con motivo del 750 aniversario de Berlin, el presidente de los Estados Unidos hacía su segunda visita en cinco años a la ciudad. Siendo las 14 horas y parado tras un vidrio blindado frente a una multitud en la Puerta de Brandenburgo, Ronald Reagan pronuncia otro de los discursos mas famosos de la historia. En la parte mas recordada dice: " There is one sign the Soviets can make that would be unmistakable, that would advance dramatically the cause of freedom and peace. General Secretary Gorbachov, if you seek peace, if you seek prosperity for the Soviet Union and eastern Europe, if you seek liberalization, come here to this gate. Mr Gorbachov, open this gate. Mr Gorbachov, tear down this wall".
Esa misma mañana Ronald Reagan había estado reunido en una oficina del Reichstag. Dice que desde allí vió una pintada en el Muro de Berlin con una frase que decía "Algun día caerá esta pared" que lo inspiró para la suya.

En 1989 la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas retiraba derrotada sus tropas de Afganistán, y  con la caída del Bloque del Este en Europa, comenzaba a desvanecerse de manera acelerada. El 9 de noviembre de ese mismo 1989 caía para siempre el Muro de Berlin, y en menos de un año, el 3 de octubre de 1990, se firmaba la Reunificación Alemana.
Gerhard Lahr - Berlyn - East Side Gallery
Hoy Berlin vuelve a ser capital de Alemania. Pocas ciudades se han podido recuperar tan bien del olvido. Mucho se ha avanzado desde la caída del muro, y la urbe orgullosa luce tan (o mas) cosmopolita que en sus mejores tiempos, antes de ser severamente dañada por las bombas de la Segunda Guerra Mundial, y dividida durante 28 años por la Guerra Fría. Hoy Berlin vuelve a ser libre, y sus puertas están casi tan abiertas como las de la East Side Gallery. 

viernes, 2 de junio de 2017

Museo Héroes de Malvinas

El Museo Héroes de Malvinas luce completamente renovado. Sus puertas fueron abiertas nuevamente al público el pasado 2 de abril. La fecha elegida no fue casual. Resulta que 35 años atrás, tropas argentinas desembarcaban en las Islas Malvinas intentando recuperar la soberanía sobre el territorio arrebatado en 1833 por los ingleses, y dando comienzo al enfrentamiento bélico. Desde entonces cada 2 de abril se conmemora el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.

Quizás por ser uno temático, el Museo Héroes de Malvinas no es único en su clase, incluso hay otros diseminados en la geografía argentina que llevan idéntico nombre. Sin embargo este, (además de estar muy bien montado) tiene la particularidad de estar emplazado junto al Fuerte Barragán, en el mismo lugar desde donde en 1806 se repeliera un intento de desembarco de los hombres a cargo del General William Carr Beresford durante la Primer Invasión Inglesa en terrenos que hoy pertenecen a la ciudad de Ensenada, en la provincia de Buenos Aires.
Era la tercera vez que visitaba el Fuerte Barragán y sus alrededores, pero por alguna razón u otra se me había pasado por alto este museo. Estaría cerrado o en refacciones, no lo recuerdo. Esta vez asomé las narices, pues estaba la cortina abierta, y tuve la suerte de ser recibido por René Ricci, quien me invitó a pasar y muy gentilmente y me instruyo acerca de un montón de cuestiones y detalles acerca de la Guerra de Malvinas (o Falklands War para los ingleses), una guerra con varios intereses en juego.

Argentina estaba pasando uno de los momentos mas oscuros de su historia. Los militares gobernaban desde 1976 practicando el Terrorismo de Estado, la inflación era galopante y el malestar generalizado. Quizás como un "manotazo de ahogado", Leopoldo Fortunato Galtieri, presidente de la nación designado por el Proceso de Reorganización Nacional, quizo ganar popularidad y decidió recuperar militarmente las Islas Malvinas ocupadas por los ingleses. Las plazas llenas de gente eufórica cantaba "....hoy le toca a los ingleses y mañana a los chilenos".

En Inglaterra el gobierno no podía recuperar el rumbo de su economía, las tasas de desocupación eran muy altas, había huelgas en las minas, descontento popular y la imagen del Partido Conservador de Margaret Thatcher estaba por el piso. Esta guerra le venía muy bien a la "Dama de Hierro".  Relamió sus labios finitos y en pocos días organizó un contra ataque a gran escala. Para ello hizo trasladar una fuerza de 29.700 hombres desde Gran Bretaña, Gibraltar y la Isla de Asensión hacia los mares australes para recuperar lo que nunca fue suyo.
Lo correcto y lógico cuando uno visita el Museo Héroes de Malvinas sería empezar el recorrido por unas vitrinas de vinilo recientemente colocadas con leyendas que cuentan puntualmente los detalles acontecidos durante los 74 días que duró la Guerra de Malvinas de forma cronológica, involucrando al visitante en detalles quizás desconocidos del conflicto, contando para ello con cientos de fotos ilustrativas recopiladas con el correr de los años, muchas de ellas tomadas por los mismos soldados.
Sólo entonces los objetos exhibidos en el Museo Héroes de Malvinas cobrarán la importancia que tienen como parte patrimonial de una historia viva, reciente y valiente de la Argentina. Una herida que aún no logra cicatrizar, pero que se lleva con todo el orgullo que cabe en un alma.

De la mano de René Ricci, un ex veterano, pude oír de primera persona algunas de las gestas heróicas de los soldados argentinos en el campo de batalla, disparando hasta el último cartucho, peleando como fieras contra un ejército que lo doblaba en número y contaba con mayor poder destructivo.
No soy experto en la materia, pero la muestra bélica exhibida aquí está bastante buena, y permite al visitante un panorama completo acerca de las diversas areas del conflicto que en 1982 volvía a enfrentar a ingleses y argentinos.

Aprendí aquí por ejemplo, que las 2 unidades del Destructor Tipo 42 de la Armada Argentina son en realidad de origen inglés. Se construyeron sólo 16 de ellos y el resto lo tienen los ingleses. De esta manera, la Guerra de las Malvinas se convierte en la única guerra de la historia en el que ambos bandos contaban con un destructor idéntico. La diferencia quizás radica en que los argentinos le hundieron dos de estos a los ingleses usando algunos de los 5 misiles Exocet importados de Francia (de un encargo total de 14 que nunca llegó) unos meses antes. Tanto el Sheffield como el Coventry se hundieron tras ser alcanzados por estos misiles disparados con gran destreza desde aviones caza Super Étendart, también de origen francés.

En uno de los rincones hay un Torpedo MK8 similar los que fueron disparados desde el submarino nuclear HMS Conqueror, resultando en el hundimiento del ARA General Belgrano tras ser perseguido durante 400 millas, en una acción que la prensa extranjera calificó como golpe bajo, ya que el crucero se encontrabaen reparación unas 30 millas nauticas afuera de la linea de exclusión trazada por Londres (o sea 200 millas nauticas alrededor de la zona de conflicto), pero los argentinos nunca lo vieron así, ya que la situación en ese momento era de guerra. Sin embargo esta acción, que prácticamente se cobró a la mitad de las bajas argentinas fue denunciada como un crimen de guerra completamente innecesario por los familiares de las víctimas en dos oportunidades a partir de 1993. Si acaso este no lo fuera, hubo varios otros Crímenes de Guerra contra soldados argentinos.

El museo también tiene una hélice de un FMA IA-58 Pucará, un avión de ataque a tierra con dos motores fabricados en la década del sesenta, y muy utilizados por los valientes pilotos de la Fuerza Aérea Argentina durante la Guerra de Malvinas.
Prolijas vitrinas de madera en el centro y a los lados nos muestra una serie de objetos y utensillos que formaron parte del día a día de los soldados, como pueden ser cascos, cuchillos, armas de puño, camperas, cantimploras e incluso alguna que otra carta de amor.
Hay una sala exclusiva llena de aparatos de comunicaciones de todo tipo, como los teléfonos de campo y de campaña utilizados por los Radio Operadores argentinos, entre otros.
Durante la Guerra de Malvinas los ingleses dispararon por lo menos 18 misiles Sea Dart de la primera versión, o versión básica de 1960 logrando 7 derribos confirmados. El misil funcionaba con combustible sólido con el que podía alcanzar la velocidad supersónica, y a partir de entonces se manejaba automaticamente propulsado por un motor Rolls Royce a kerosene.
Con el correr de los años este misil fue modificado y mejorado y vuelto a utilizar en misiones militares en la Guerra del Golfo y posteriormente durante una operación de la OTAN en Libia en 2011, cuando se derrocaba a Muammar Kadhafi (o Muamar el Gadafi).
Entre mucho interesante, el museo cuenta también con el asiento eyectable de un A4 Skyhawk, un avión diseñado por la Douglas Aircraft. Estos aviones (pioneros en la materia) permitían el suministro de combustible desde otro avión idéntico. Entre 1954 y 1979 se construyeron 2960 unidades. La mayor parte de los Douglas A4 Skyhawk tuvo como destinatario final a la Armada de los Estados Unidos y su cuerpo de Marines para ser utilizados durante los largos años que duró la Guerra de Vietnam.
En octubre de 1973 coincidieron los festejos del Ramadán y del Yom Kipur. Una coalisión árabe entre Libia, Siria y Egipto atacó por sorpresa los territorios de los Altos de Golán y de la Península de Sinaí perdidos por Siria y Egipto durante la Guerra de los Seis días. La Fuerza Aérea Israelí utilizó un número de A4 para sus ataques aire-tierra.
El resto de los Douglas A4 Skyhawk los tenía la Fuerza Aérea Argentina y fueron utilizados durante la Guerra de Malvinas, por ejemplo por la V Brigada Aérea para hundir en 20 minutos al destructor HMS Coventryel 25 de mayo de 1982.
Desde entonces el mundo bélico tomó nota acerca de la importancia del uso de misiles y de submarinos, como así también del escudo protector que deben llevar los buques de guerra.
Con el fin de la Guerra de Malvinas retornó la democracia a la Argentina de la mano de Raúl Alfonsín, y se firmó el Tratado de Paz y Amistad con Chile, poniéndo fin al Conflicto del Beagle. Desde entonces cualquier conflicto sería mediado por vía diplomática.
En Inglaterra el Partido Conservador con Margaret Thatcher a la cabeza ganó mucha popularidad y pudo ganar las dos siguientes elecciones, convirtiéndo a la "Dama de Hierro" en la líder que gobernó durante mas años en el siglo XX.

En resumen, vale la pena una visita al Museo Héroes de Malvinas de Ensenada. Un sitio hecho con cariño y esmero en donde todo está impecablemente presentado, y que cuenta con un patrimonio mas que interesante, que no dejará indiferente al visitante.
Luego de la recorrida me quedé algunas horas tomando mate con René Ricci, a quien quiero darle las gracias públicamente. Era domingo y prestaba su tiempo libre para la puesta a punto del museo. 

Las Malvinas fueron, son y serán argentinas.